Ir al contenido principal

Enfermedad de Lyme como disparador de síndromes neurológicos y metabólicos

Cuando una picadura cambia todo: cómo Borrelia puede alterar el sistema nervioso y el metabolismo

La enfermedad de Lyme es causada por la bacteria Borrelia burgdorferi, transmitida por la picadura de ciertas garrapatas. Pero lo que muchos no saben —y lo que muchos médicos aún no aceptan— es que esta infección puede convertirse en un factor detonante de síndromes complejos, que afectan no solo las articulaciones o la piel, sino también el cerebro, el sistema nervioso y el metabolismo.

En esta entrada, te explicamos cómo la infección por Borrelia puede provocar síntomas neurológicos y metabólicos persistentes, e incluso desencadenar síndromes clínicos completos, que van más allá del concepto clásico de una infección aguda.

 

¿Qué pasa cuando Lyme afecta el sistema nervioso?

Cuando Borrelia atraviesa la barrera hematoencefálica —una protección natural que rodea el cerebro— puede desencadenar una condición conocida como neuroborreliosis de Lyme. Esta puede presentarse en fases agudas, diseminadas o crónicas, y afectar estructuras como:

  • Nervios periféricos (neuropatía, radiculitis)
  • Nervios craneales (parálisis facial, visión borrosa)
  • Médula espinal
  • Encéfalo (encefalitis, niebla mental, alteraciones del sueño)
  • Plexo autónomo (disautonomía)

“Borrelia tiene tropismo neuroinvasivo. Es decir, le gusta alojarse en tejidos nerviosos y puede permanecer allí por largo tiempo” (García Meléndez et al., 2014, p. 91).

 

¿Qué síntomas neurológicos puede provocar el Lyme?

Síntomas comunes reportados por pacientes con Lyme crónico:

  • Dificultades cognitivas (“niebla mental”)
  • Pérdida de memoria reciente
  • Trastornos del sueño
  • Sensación de despersonalización o confusión
  • Temblores, espasmos musculares o mioclonías
  • Sensibilidad a la luz y al sonido
  • Mareos, inestabilidad o vértigo
  • Trastornos de ansiedad o depresión de inicio súbito
  • Neuralgias y parestesias (entumecimiento, ardor, cosquilleo)
  • Alteraciones de la regulación de temperatura o presión arterial

Estos síntomas no siempre son constantes, y pueden variar día a día, dificultando el diagnóstico.

 

¿Puede simular otras enfermedades neurológicas?

Sí. Lyme puede parecerse a otras enfermedades del sistema nervioso, como:

Enfermedad

Síntomas compartidos con Lyme

Esclerosis múltiple

Lesiones en la sustancia blanca, visión borrosa, fatiga, debilidad

Parkinsonismo temprano

Temblores, lentitud motora, rigidez, cambios en el habla

Fibromialgia

Dolor generalizado, trastornos del sueño, fatiga, dificultad cognitiva

Síndrome de fatiga crónica

Intolerancia al esfuerzo, disfunción autonómica, cefaleas

Ansiedad o depresión

Trastornos afectivos sin causa aparente, insomnio, alteraciones del apetito

Muchos pacientes con Lyme han sido diagnosticados erróneamente con esclerosis múltiple o fibromialgia antes de recibir el diagnóstico correcto (Stricker & Johnson, 2010).

 

¿Qué mecanismos producen daño neurológico?

  1. Inflamación directa por la bacteria: Borrelia puede alojarse en tejidos nerviosos y generar inflamación local prolongada.
  2. Autoanticuerpos inducidos: la infección puede causar reacciones autoinmunes que atacan estructuras neuronales (Chandra et al., 2010).
  3. Disfunción mitocondrial: la inflamación y la coinfección con otras bacterias o parásitos puede alterar el metabolismo celular del sistema nervioso.
  4. Neurotoxinas: liberadas por la muerte bacteriana o por la activación inmune crónica (reacciones Herxheimer repetidas).

 

¿Y qué pasa con el metabolismo?

Aunque menos estudiado, Borrelia también puede alterar procesos metabólicos, provocando síntomas similares a trastornos hormonales, endocrinos o autoinmunes.

Alteraciones metabólicas comunes en pacientes con Lyme crónico:

Disregulación tiroidea:

  • Tiroiditis de Hashimoto (autoinmune) o hipotiroidismo subclínico.
  • Borrelia puede actuar como desencadenante de la autoinmunidad tiroidea.

Resistencia a la insulina y disglucemias:

  • Episodios de hipoglucemia reactiva o sensibilidad alterada a la glucosa.
  • Relacionado con inflamación crónica, disbiosis intestinal y coinfecciones.

Disautonomía metabólica:

  • Síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS)
  • Intolerancia al ejercicio y a temperaturas extremas.
  • Hipotensión, intolerancia a estar de pie por mucho tiempo.

Fatiga mitocondrial:

  • Cansancio extremo, intolerancia al esfuerzo, debilidad muscular.
  • Estudios han demostrado que Borrelia puede afectar la función mitocondrial celular (ILADS, 2022).

Síndrome de activación mastocitaria (MCAS):

  • Reacciones exageradas a alimentos, olores, químicos o medicamentos.
  • Algunos pacientes desarrollan intolerancias múltiples y trastornos digestivos funcionales.

 

¿Esto se cura o se controla?

Con tratamiento médico adecuado, muchos de estos síndromes pueden mejorar o revertirse, aunque no siempre de forma rápida. Algunas claves incluyen:

  • Tratamiento prolongado de la infección activa (antibióticos, fitoterapia, etc.).
  • Tratamiento de coinfecciones como Babesia, Bartonella, Mycoplasma.
  • Apoyo neurológico y neuroendocrino: suplementos, dieta antiinflamatoria, terapias neuroregenerativas.
  • Desintoxicación celular y apoyo mitocondrial.
  • Acompañamiento psicológico o neuropsiquiátrico, desde una perspectiva integrativa y no invalidante.

 

Conclusión

La enfermedad de Lyme no se limita a una infección aguda con fiebre y erupción. Puede convertirse en un disparador de síndromes neurológicos, metabólicos y multisistémicos que impactan profundamente la calidad de vida del paciente.

Comprender la relación entre Borrelia y estos trastornos es clave para evitar diagnósticos erróneos, tratamientos incompletos y años de sufrimiento innecesario.

Porque no se trata de una enfermedad exótica, ni de "cosas de la mente". Se trata de una infección real, con consecuencias reales, que necesita ser vista con toda su complejidad.

 

Fuentes de consulta

  • García Meléndez, M. E., et al. (2014). Enfermedad de Lyme: actualizaciones. Gaceta Médica de México, 150, 84–95.
  • Chandra, A., et al. (2010). Anti-neural antibody reactivity in patients with a history of Lyme borreliosis and persistent symptoms. Brain, Behavior, and Immunity, 24(6), 1018–1024.
  • ILADS. (2022). Evidence-based guidelines for the management of Lyme disease. International Lyme and Associated Diseases Society.
  • Stricker, R. B., & Johnson, L. (2010). Lyme disease diagnosis and treatment: lessons from the AIDS epidemic. Minerva Medica, 101(6), 419–425.
  • Horowitz, R. (2013). Why Can't I Get Better? Solving the Mystery of Lyme and Chronic Disease. St. Martin’s Press.
  • Middelveen, M. J., et al. (2014). Persistence of Borrelia burgdorferi in tissues despite antibiotic treatment: A systematic review. Open Journal of Medical Microbiology, 4(3), 79–90.

 

¿Tienes dudas o experiencias que compartir? ¡Déjalas en los comentarios!

Nota: Este blog no sustituye el diagnóstico médico. Si sospechas de Lyme, consulta a un profesional.

 

¿Quieres contribuir con nosotros? Escríbenos a fundacionlyme@gmail.com

 

Información recopilada y analizada por Luis Antonio Hernández Cuéllar.

Publicada el 9 de junio del 2025.

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Bienvenid@ a este espacio sobre la enfermedad de Lyme

Hola y gracias por estar aquí. Este blog nace del compromiso con la información veraz, el espíritu crítico y, sobre todo, el respeto por quienes viven —o sospechan vivir— con la enfermedad de Lyme y sus múltiples formas de presentación. Aquí encontrarás contenido cuidadosamente recopilado, analizado y redactado con base en evidencia científica actualizada, pensado para pacientes, familias, profesionales de la salud y toda persona interesada en entender mejor esta compleja condición. Sabemos que el camino del Lyme puede estar lleno de dudas, desinformación, diagnósticos erróneos e incluso negación médica. Por eso, este blog busca ser una brújula, no un destino: una herramienta para orientar, cuestionar y empoderar desde el conocimiento, sin caer en falsas promesas ni recetas universales.  Te invitamos a ver todas las publicaciones utilizando el menú del lado derecho (actívalo con las 3 rayas), donde estarán clasificadas por temas. ¿Qué puedes esperar de este espacio? Rigurosidad cie...

Tratamiento médico: Opciones terapéuticas para la enfermedad de Lyme

Un enfoque integral y basado en evidencia El tratamiento de la enfermedad de Lyme debe adaptarse a la fase clínica, la presencia o no de coinfecciones, el estado inmunológico del paciente y otros factores individuales. No existe un único protocolo que funcione para todos, y eso puede generar confusión, frustración e incluso abandono terapéutico. En esta sección encontrarás una guía clara, respetuosa y bien fundamentada sobre las principales estrategias utilizadas en el tratamiento de Lyme, tanto desde la medicina convencional como desde enfoques integrativos que han ganado reconocimiento en los últimos años. Los temas están organizados para facilitar la comprensión de cada enfoque, sus beneficios, limitaciones y evidencia disponible. Aquí podrás consultar información sobre: Tratamiento médico general según fase de la enfermedad (aguda, diseminada o crónica) Uso de antibióticos: monoterapia vs. terapia combinada Manejo de coinfecciones: Babesia , Bartonella , Ehrlichia, Mycoplas...

La enfermedad y su contagio

Conoce los aspectos esenciales de la enfermedad de Lyme Esta sección reúne las entradas fundamentales para comprender qué es la enfermedad de Lyme, cómo se origina, de qué manera se transmite y por qué representa un desafío diagnóstico y terapéutico a nivel global, especialmente en países como México, donde su reconocimiento aún es limitado. Aquí podrás explorar desde la explicación básica de la enfermedad, hasta los detalles sobre los vectores (las garrapatas), los animales reservorios, las fases clínicas y las manifestaciones más comunes. Cada entrada está basada en evidencia científica y redactada de manera clara y accesible para pacientes, familias y profesionales de la salud. Te recomendamos leerlas en orden, aunque puedes saltar directamente al tema que más te interese: Qué es la enfermedad de Lyme Historia de la enfermedad La garrapata: el vector más olvidado Cómo se transmite la enfermedad Fases clínicas de la infección por Lyme Síntomas tempranos: cómo reconoc...

Acciones por el reconocimiento del Lyme en México

La enfermedad de Lyme existe en México... A pesar de esa afirmación, ha sido sistemáticamente ignorada por el sistema de salud y sus instituciones. Desde Fundación Lyme MX hemos impulsado una serie de acciones concretas —jurídicas, médicas, políticas y sociales— para exigir su reconocimiento como enfermedad endémica en el país. Esta sección del blog está dedicada a mostrar y documentar ese camino: las peticiones, denuncias, investigaciones, testimonios, gestiones legislativas y todo el trabajo detrás de una causa urgente y justa. Hemos agrupado estas acciones en entradas individuales, para que puedas conocer cada una con más detalle. Aquí te presentamos el resumen general y te invitamos a visitar cada enlace para conocer los documentos, evidencias y avances: Entradas destacadas: La enfermedad de Lyme debe ser declarada endémica en México (Petición formal, argumentos científicos y jurídicos) Jennifer Bidault: un caso que lo evidencia todo (Caso emblemático que ilustra la omisión médi...

Diagnóstico, una situación compleja

Diagnóstico Claves para entender cómo se detecta la enfermedad de Lyme (y por qué es tan complejo) El diagnóstico de la enfermedad de Lyme es uno de los mayores retos tanto para pacientes como para profesionales de la salud. En muchos casos, esta infección pasa desapercibida durante semanas, meses o incluso años, y puede confundirse con enfermedades autoinmunes, neurológicas, psiquiátricas o reumatológicas. Esta sección reúne las entradas esenciales para comprender cómo se diagnostica la enfermedad de Lyme, qué pruebas existen, cuáles son sus limitaciones y por qué es importante un enfoque clínico individualizado. Las entradas que aquí encontrarás abordan desde el diagnóstico inicial, hasta los casos crónicos o complejos, y también se exploran los errores más comunes, las coinfecciones que deben considerarse y las alternativas de pruebas más avanzadas disponibles fuera del sistema tradicional. Te invitamos a leer las siguientes entradas clave: ¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Lyme...