Lo que la ciencia dice sobre transmisión sexual, transfusiones y embarazo
La enfermedad de Lyme es ampliamente reconocida como una zoonosis
transmitida por garrapatas, en especial por especies del género Ixodes.
Sin embargo, en años recientes ha aumentado el interés —y también la
preocupación— sobre si Borrelia burgdorferi, la bacteria responsable del
Lyme, puede transmitirse por otras vías: relaciones sexuales,
transfusiones sanguíneas o incluso durante el embarazo.
Esta entrada explora, con base científica y lenguaje
accesible, qué se sabe hasta ahora sobre estas rutas de transmisión
alternativas, qué evidencia hay, qué dice la comunidad médica, y qué
precauciones deben considerar los pacientes y sus familias.
¿Cuál es la vía principal de transmisión?
La vía de contagio comprobada y más frecuente de la
enfermedad de Lyme es:
Picadura de garrapata infectada, generalmente Ixodes
scapularis, Ixodes ricinus, Ixodes pacificus, o Ixodes
affinis, entre otras.
La garrapata adquiere Borrelia al alimentarse de un
reservorio (roedor, ave, zarigüeya y muchos más), y la transmite al humano después de
varias horas de alimentación continua.
¿Puede transmitirse por relaciones sexuales?
Esta es una de las preguntas más comunes y también más
debatidas.
¿Qué dice la evidencia?
Sí se ha detectado Borrelia en fluidos genitales
humanos.
- Un
estudio piloto en Brasil (Middelveen et al., 2014) identificó ADN de Borrelia
burgdorferi sensu lato en secreciones vaginales y semen de parejas
sexuales con Lyme confirmado.
- Sin
embargo, el hallazgo de ADN no significa necesariamente que la bacteria
esté viva ni que se transmita de forma activa.
Estudios en animales:
- Se
ha demostrado transmisión sexual en conejos y ratones infectados
experimentalmente, aunque no se ha replicado en humanos de forma
concluyente.
La comunidad médica está dividida:
- ILADS
(International Lyme and Associated Diseases Society) considera que la
posibilidad existe y amerita más estudios.
- El
CDC (Centers for Disease Control and Prevention) sostiene que no hay
evidencia científica suficiente para confirmar esta vía.
En resumen: la transmisión sexual es posible, pero no
está científicamente confirmada en humanos. Por ello, algunos médicos expertos
en Lyme recomiendan precauciones si uno de los miembros de la pareja está
infectado crónicamente.
¿Puede transmitirse por transfusión sanguínea?
Otra inquietud frecuente, especialmente entre personas
inmunocomprometidas o donantes/receptores de sangre.
¿Qué se sabe?
La mayoría de bancos de sangre no hacen pruebas
específicas para Borrelia, ya que se considera que el riesgo es
bajo.
Borrelia sí puede encontrarse en sangre durante la fase
temprana y en algunas fases diseminadas. Sin embargo:
- Borrelia
es muy sensible al ambiente y sobrevive poco tiempo fuera del cuerpo
humano.
- No
se han documentado casos confirmados de Lyme transmitido por transfusión
en humanos hasta el momento.
Aun así, algunos investigadores han advertido que el
riesgo no puede descartarse totalmente, especialmente en fases de
bacteriemia activa o en donantes crónicos sin diagnóstico (García Meléndez et
al., 2014).
En países endémicos como Estados Unidos, Canadá o Alemania,
algunos bancos de sangre excluyen donantes con Lyme activo por
precaución.
¿Puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo?
Sí. Esta es la vía alternativa de transmisión con mayor
evidencia científica.
¿Qué dice la ciencia?
Borrelia puede atravesar la placenta,
especialmente en fases tempranas del embarazo, y causar:
- Aborto
espontáneo.
- Muerte
fetal.
- Malformaciones
cardíacas o neurológicas.
- Bajo
peso al nacer.
- Erupciones
o anomalías del sistema nervioso.
Borrelia ha sido aislada del líquido amniótico,
del cordón umbilical y de tejidos fetales en casos de madres infectadas sin
tratamiento.
Reportes de caso y estudios en Alemania, EE. UU. y Canadá
han documentado Lyme congénito, aunque sigue siendo poco reconocido.
Lo más importante: el tratamiento antibiótico adecuado
durante el embarazo puede prevenir la transmisión vertical. Por eso es
crucial:
- Diagnosticar
y tratar a tiempo.
- Dar
seguimiento estrecho durante el embarazo.
- Considerar
la coinfección con otros patógenos que puedan también atravesar la
placenta.
ILADS y varios expertos recomiendan evaluar
cuidadosamente a los recién nacidos de madres con Lyme para descartar
infección congénita.
¿Y a través de la leche materna?
Borrelia no ha sido detectada consistentemente en
leche materna, y no hay evidencia de transmisión por lactancia.
Por tanto, la lactancia no está contraindicada en madres
con Lyme, salvo que estén recibiendo ciertos tratamientos que sí pueden
pasar a la leche (como algunos antibióticos no recomendados para neonatos).
¿Se puede contagiar por contacto casual, besos o aire?
No. Borrelia no se transmite por contacto de piel con piel, saliva, estornudos, objetos compartidos ni aire. Es decir, no es una infección respiratoria ni de contacto.
Conclusión
Aunque la enfermedad de Lyme se transmite principalmente por
la picadura de garrapatas infectadas, la ciencia ha comenzado a explorar otras
posibles rutas de transmisión:
|
Vía alternativa |
Estado actual del conocimiento |
|
Sexual |
Posible, pero no confirmada científicamente |
|
Transfusión sanguínea |
Riesgo teórico bajo; sin casos humanos confirmados |
|
Vertical (madre a hijo) |
Confirmada en humanos; prevenible con tratamiento |
|
Leche materna |
No documentada; no contraindica lactancia |
|
Contacto casual o saliva |
No transmisible de esta forma |
El principio de precaución y la vigilancia clínica deben
guiar las decisiones, especialmente en embarazos, parejas sexuales y contextos
de inmunosupresión. Porque la desinformación genera miedo, pero el conocimiento
empodera.
Fuentes de consulta
- García
Meléndez, M. E., et al. (2014). Enfermedad de Lyme: actualizaciones.
Gaceta Médica de México, 150, 84–95.
- Becker,
I., et al. (2014). Reservorios silvestres de Borrelia burgdorferi en el
sureste de México. Revista Mexicana de Biodiversidad, 85(2), 530–543.
- Middelveen, M. J., et al.
(2014). Detection of Borrelia burgdorferi in human vaginal and seminal
secretions. Journal of Investigative Medicine, 62(5), 904–906.
- Stricker, R. B., & Johnson,
L. (2009). Lyme disease: the next great public health challenge?. Future
Microbiology, 4(4), 457–459.
- ILADS. (2022). Evidence-based
guidelines for the management of Lyme disease. International
Lyme and Associated Diseases Society.
- CDC. (2023). Transmission of
Lyme disease. Centers for Disease Control and Prevention.
- Tilden, R. L., et al. (1997). Congenital
Lyme disease: case report and review of the literature. Clinical
Infectious Diseases, 25(6), 1372–1376.
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dudas o experiencias que compartir? ¡Déjalas en los comentarios!
Nota: Este
blog no sustituye el diagnóstico médico. Si sospechas de Lyme, consulta a un
profesional.
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Información recopilada y analizada por Luis Antonio
Hernández Cuéllar.
Publicada el 9 de junio del 2025.
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